La Academia Panamericana de Ingeniería designada Miembro de Honor de La Fundación Carlos III
Madrid, España
La Junta de Patronato de la Fundación Carlos III, de España, designó a la Academia Panamericana de Ingeniería (API) Miembro de Honor, máxima distinción de la institución, “en reconocimiento a su ejemplar labor de representación de la Ingeniería ante la sociedad en todas sus facetas y ramas, en esta nueva etapa de la ilustración, el progreso y el humanismo, haciendo buenos los ideales del buen Rey D. Carlos, en beneficio de los países que conformamos Iberoamérica”.
El diploma se entregó el viernes 2 de octubre en Madrid, en un acto celebrado en la sede del Instituto de la Ingeniería de España, y lleva el escudo real de Carlos III como rey de Nápoles y Sicilia, que la Casa Real otorgó a la Fundación. En la misma ceremonia, la Fundación designó Miembro de Mérito al presidente de la Academia, el ingeniero José Domingo Pérez Muñiz, en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su destacada labor al frente de la API.
La Fundación, que lleva el nombre del monarca ilustrado, tiene una marcada vocación americana que expresa a través de su Capítulo Iberoamericano. A él pertenecen 40 presidentes y expresidentes de repúblicas americanas, así como distinguidas personalidades. Entre sus miembros han figurado los Premios Nobel Mario Molina, de Química; Óscar Arias, de la Paz, y Camilo José Cela y Mario Vargas Llosa, de Literatura.
Al recibir la distinción, Pérez Muñiz expresó: “En nombre de la Academia Panamericana de Ingeniería, agradecemos la distinción de ser incorporados como Miembro de Honor de la Fundación Carlos III, con gratitud, pero también con plena conciencia de la responsabilidad que ello conlleva”. El presidente de la API subrayó que el reconocimiento “tiene un significado que trasciende lo meramente ceremonial. Fortalece el vínculo entre España y las Américas y acerca a instituciones que comparten la convicción de que el conocimiento debe convertirse en un instrumento de progreso y bienestar en ambos lados del océano”.
En su intervención recordó especialmente al ingeniero mexicano Mario Molina: “Esta distinción, además, formaliza un vínculo histórico de particular significado a través del recordado doctor Mario Molina, Premio Nobel de Química, quien fue Miembro de Honor de la Fundación Carlos III y de la Academia Panamericana de Ingeniería”.
A partir del legado de Molina, Pérez Muñiz se refirió al cambio climático, que calificó como uno de los mayores desafíos actuales, y a sus efectos sobre la infraestructura. “Como hemos expresado en las Declaraciones de la Academia en San Juan, Córdoba y Panamá, ante esta realidad la ingeniería tiene una responsabilidad insoslayable”, afirmó. “En la Academia Panamericana de Ingeniería hemos asumido el compromiso de promover que la planificación, el desarrollo, el diseño, la construcción, la conservación y la operación de las obras de infraestructura incorporen, desde su concepción, los principios de sustentabilidad y resiliencia frente a los impactos del cambio climático. El objetivo no puede ser construir más. Tenemos que construir mejor”.
El presidente de la Academia sostuvo que esa tarea exige cooperación: “Los desafíos climáticos, tecnológicos y sociales no reconocen fronteras, y requieren la cooperación entre países, universidades, academias, organizaciones profesionales, gobiernos y la sociedad civil”. Por ello, añadió, “más allá del honor del reconocimiento, aceptamos la distinción como una invitación a trabajar juntos en beneficio de la humanidad”.
Pérez Muñiz cerró así su intervención: “En nombre de todos los miembros de la Academia Panamericana de Ingeniería, agradecemos a la Fundación Carlos III esta distinción, que recibimos con orgullo, aceptamos con humildad y asumimos como un compromiso con nuestra gente y con la humanidad”.



